martes, 27 de abril de 2010

Haiku de ida y vuelta

Como quien siente vergüenza y una timidez hasta ahora desconocida, regreso con un silencio melódico, una pequeña canción que no explica mi ausencia y tampoco mi nueva presencia. Tampoco lo busco. Siquiera lo quiero

Un poco ebrio
ligero el paso
bajo el viento de primavera


Haiku de Ryôkan que, según cuenta Henri Brunel,  nunca se puede leer "sin una estupefacción de dicha". A ver si la sienten...

viernes, 24 de julio de 2009

Números


Últimamente ando obsesionada con los números y, temerosa de caer en la vorágine capitalista que me rodea –trabajo en el epicentro del consumismo hispalense–, he optado por atribuirles otras funciones menos económicas y más placenteras. Supongo que lo he heredado de mi madre, que sueña con los números desde siempre. Ella se levanta cualquier día con una cifra en la cabeza y entonces comienza el espectáculo. Que si París, el piojo, la niña bonita, el toro, el muerto… hay todo un repertorio digno del tarot más excéntrico y barroco. Después – no se sabe muy bien si por teorías pitagóricas, cábalas nigrománcicas o porque, simplemente, el número no le gusta lo suficiente– mi madre le cambia el orden y si soñó –o creyó hacerlo– con el 74, se lanza intrépida a la búsqueda del lotero que “tiene el 47”.

Yo no sueño con números y, si sueño, no me acuerdo. No me importa, no me gustan, nunca me han gustado. Quizás por eso me cuesta entender mi recién adquirida afición a jugar con ellos, darles forma, buscarles el color y olerlos despacito, como si fueran a despertarse si los respiro de cerca. Cuando llega un guarismo a mi cabeza, el doce, por ejemplo, le busco un mensaje no culturizado, un significado, mi significado. Y lo multiplico, lo sumo, lo elevo al cubo o lo resto para que él, que también sufre las maldades hormonales del reloj biológico, pueda preñarse de otros números y terminar pariendo el 288. Bonito, ¿verdad? Me parece extraño porque, siendo redondo como lo es, si lo abrazo mucho puedo hincarme alguna de sus aristas que, mira tú por dónde, resultan ser flexibles.

En este tiempo le he cogido cariño. Por raro, por duro o por flexible, pero me he encariñado con él. Supongo que me da pena que vaya cambiando, que pronto ya no sea el 288 y pase a ser el 287, que también es bonito pero no es lo mismo. De todas formas, él se transformará igualmente y vendrá el 286, el 285, el 284… hasta llegar al 24. Número mágico el 24 que tal y como llega, de manera instantánea, casi metamórfica, se hace 1.

Y entonces podré escribirlo aunque para ello no teclee una sola cifra: “me queda un día para irme de vacaciones”.




El vídeo para el Chapa porque esta canción, según el detective, es digna de él.

martes, 23 de junio de 2009

11

estamos tejiendo una urdimbre,
un tiempo sarmentoso de calor y costumbre
De mi compañero, amante, amigo y hermano de sangre, Iván Mariscal

Me gusta el 11. Es un número estilizado, esbelto, casi exquisito. Me gusta el 11 en su doble singularidad, en su espigada finura, en sus paralelismos que tienden al infinito. El once –que camina del sobresaliente al número discipular– suena hueco y vibra, huele a limpio y, cuando me acerco para acariciarlo, se muestra firme, completo, entregado. Se reparte a sí mismo de manera justa y equilibrada: sin que la balanza dude, sin que quepa egoísmo alguno. Tanta es la honestidad del 11, que sus partes se miran a los ojos y se reflejan más que en ningún otro número: el uno en el otro que también es uno.

Me encanta el 11 porque no termina, porque sabes que después vienen los otros. Porque no hubo 11 hombres que siguieran a un barbudo, ni tampoco 11 tribus. Porque no aparece en toda la simbología cristiana. Además, el 11 evoca la ceguera y es el número de dioptrías que pronto tendré.

El 11 es el quinto número primo, viene después del 7 y antes del 13, y todos ellos también me encantan. Es también el tercer primo de Eisenstein real, que no sé lo que significa pero que refuerza la ignorancia matemática de la que puedo presumir.

¡En un equipo de fútbol juegan 11 jugadores!

Adoro el 11 por controvertido, porque es impar y no está solo.

Y, por encima de todo, porque 11 son los meses de este amor que –mira tú, qué paradoja– no sabe medir el tiempo.




lunes, 8 de junio de 2009

Dixit

¡María, por Dios, que una casa sin tele es como un soldado sin fusil!

Lola, mi madre.

miércoles, 3 de junio de 2009

Grandes esperanzas

Él siempre ha sido un grande. Esperemos que siga así.

Nos quitan los sombreros

Hay más informacíón aquí.

viernes, 29 de mayo de 2009

Otro latido



¡Que no entiendo la pregunta!
No sé si buscas consejo
la chistera
o un conejo

viernes, 22 de mayo de 2009

Un latido

Posicional y reglamentario.
Tú, querido,
estás fuera de este juego.


Habrá más latidos aquí

jueves, 21 de mayo de 2009

Fines de semana que arden como calderas

Dentro de las actividades que organiza La Fuga Librerías en la Feria del Libro de Sevilla, se presentará este viernes 22 de mayo a las 21.00 h. el libro País, del escritor Alberto Porlan, recientemente editado en la colección Poesía en Resistencia de Libros de la Herida. La cita será en la Sala Apeadero, que está dentro del Ayuntamiento y a la que se accede por la Plaza de San Francisco. Habrá recital del autor, y presentará e invitará a la lectura del libro el escritor y periodista Juan Antonio Bermúdez. Después del acto Alberto Porlan estará firmando ejemplares de País en la caseta (nº 52) de La Fuga/CNT.

Y el día siguiente, el sábado 23 (también a las 21.00 h. y en la Sala Apeadero), otra interesante actividad promovida desde esta librería sevillana de referencia que es La Fuga, esta en vez en colaboración con La Palabra Itinerante:

Mesa redonda “Espacios, lugares: tres plataformas de acción social y cultural”. Participan: Pisco Lira, del espacio La Carbonería, Hipólito de la Rosa, de la publicación Youthing, e Irene Sánchez, del colectivo asturiano Cambalache; conducirá la mesa la escritora Carmen Camacho (esta autora estará además ese mismo sábado de 19h. a 20h. firmando ejemplares de su libro Minimás en la caseta de La Fuga/CNT).







Por la noche, los Ungravity tocan en el Teatro Duque La Imperdible. Además de hacer ese rock transgresivo y urbano, proyectarán las videocreaciones de Martáfora y van a regalar su maqueta con la entrada que, por cierto, han negociado para que todos seamos estudiantes. Eso sí es educación...

La mañana de ese sábado empieza el encuentro Arterial, organizado por la buenísima gente de la revista que lleva el mismo nombre y con las que tanto he aprendido, disfrutado y caminado por este mundo. Serán dos días en los que diferentes manifestaciones de arte contemporáneo invadirán la llamada “Iglesia inacaba”, un viejo edificio del siglo XVIII .


Conciertos, performances, proyecciones audiovisuales, videoinstalaciones, exposiciones, discofórum y una subasta -en la que, por cierto, esta que escribe se ha atrevido a participar- son algunas de las actividades que invadirán durante ese fin de semana “El Monumento“ de Castaño del Robledo.


Si te interesa o te apetece quedarte el fin de semana, vienes de cualquier otro lugar del planeta, no quieres conducir el auto de aquí para allá y prefieres buscar alojamiento en la sierra, la gente del encuentro recomienda encarecidamente, en Castaño del Robledo este sitio o este otro. Aunque, claro está, los pueblos de la sierra ponen a tu disposición un montón de alojamientos de todo tipo y precios. ¡Ah! La entrada al encuentro es libre y gratuita hasta completar aforo.





¡Qué bonito sería verte por allí!






Él es mi última descubrición.

jueves, 14 de mayo de 2009

Amor cibernético

Eras valiente
estás haciendo lo correcto
y yo estoy contigo

y te quiero un montón :)



Estas pocas palabras me ayudan tanto... gracias, Choni.